Ya a nadie le sorprende ver un terminal de ordenador.
Día a día, vemos cómo las tecnologías de la información
han ido paulatinamente integrándose en nuestras vidas
de manera tan intensa que quizás deberíamos hablar de
“tecnologías al uso” más que de “nuevas tecnologías”.
Los profesionales sanitarios, que tenemos la oportunidad de “enfrentarnos” a las tecnologías de la información,
apreciamos en sobremanera el hecho de que la automatización de las tareas administrativas más comunes, principalmente el registro de actividades, nos permitan disponer de algo más de tiempo, lo que a la larga contribuirá a
aumentar más aún nuestra disponibilidad y, por ende, la
atención a nuestros ciudadanos. Incluso podemos ir un
poco más allá: el análisis a posteriori de los datos debe
proporcionarnos información sensible para la toma de decisiones y, por consiguiente, el establecimiento de líneas
de acción cuyo fin último sea el garantizar el cuidado de la
salud de quienes demandan nuestra atención, además de
ayudarnos a una mejor administración de los recursos.
A ninguno de nosotros nos extraña a estas alturas
comprobar cómo la información relativa a los cuidados
que precisan nuestros ciudadanos son remitidas a los
Centros de Salud y están a disposición de los profesionales de Atención Primaria en un plazo nunca superior a 24
horas tras el alta hospitalaria y garantizándose siempre el
cumplimiento de la normativa sobre protección de datos
de carácter personal.
La utilización de aplicaciones basadas en sistemas
de información permiten tomar decisiones, muchas veces
en tiempo real. En nuestro hospital y a modo de ejemplo,
el control y seguimiento de las úlceras por presión es un
proceso que ya está automatizado. Se basa en la Guía
de Práctica Clínica para la Prevención y el Tratamiento de
las Úlceras por Presión editada por el Servicio Andaluz de
Salud, se implementa en el entorno M@inake y se sirve
del IMEUPP para indicar de manera automática si la evolución ha sido favorable o desfavorable, mostrándola a su
vez de manera gráfica.
La Web en Intranet de la Dirección de Enfermería,
entorno que tiene previsto integrarse en el proyecto Web
del Hospital Virgen de la Victoria, que pronto verá la luz,
pretende dar respuesta a la necesidad de disponer de información, desde la evidencia científica más actual hasta
la meramente informativa y de carácter general y caracterizada principalmente por:
• Recoger un amplio catálogo de información en cuidados a disposición de todos los profesionales y que a su
vez sirve de plataforma de acceso a un gran número de
aplicaciones de sistemas de información hospitalarios.
• Establecer un canal bidireccional entre los profesionales y la Dirección de Enfermería, favoreciendo el
acercamiento y la comunicación.
• Permitir visualizar el trabajo desarrollado por los profesionales miembros de las Comisiones Técnicas y de
las Comisiones de Cuidados de Área.
• Poner a disposición de los profesionales los protocolos de enfermería, los planes de cuidados, los programas de educación para la salud y toda aquella documentación e información institucional necesaria para
el desempeño profesional.
• Brindar la oportunidad de difundir los objetivos asistenciales, los resultados de Investigación, nuestra revista
‘Enfermería Docente’, y permite además la incorporación de archivos de vídeo y audio como elementos de
soporte a los cuidados.
Para que las decisiones tomadas a través de indicadores se adapten a las necesidades, tanto de nuestros
ciudadanos como los clientes internos, se requiere que,
con carácter periódico, se realicen evaluaciones, no con
sentido fiscalizador, sino en términos de calidad de los
cuidados prestados. En este sentido, las aplicaciones basadas en sistemas de información facilitan el análisis tanto
con carácter retrospectivo, como en tiempo real.
Pero no está todo inventado; continuamente nos vemos en la necesidad de incorporar nuevas herramientas
y éstas, a su vez, se van mejorando con la contribución
y sugerencias de los profesionales que hacen uso de las
mismas. El proceso debe ser dinámico y los sistemas de
información deben evolucionar en función a las necesidades de nuestros ciudadanos y de nuestra organización.
De nosotros depende que la información registrada
sea precisa, confiable, oportuna y, en definitiva, pertinente
con la situación sanitaria de nuestros ciudadanos. La información que se obtenga de su explotación, además de
transparente, deberá ser profesionalmente coherente y de
que esto sea así dependerá nuestro éxito.